Decídase a perdonar

Quien se decide a perdonar, emprende una nueva vida

1.- Lectura Bíblica: Mateo 6:14, 15

2.- Versículos para Memorizar:

“Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial. Pero si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre les perdonará a ustedes las suyas.” (Mateo 6:14, 15. NVI).

3.- Reflexión en la Palabra de Dios:

¿Ha pensado por un instante cuánto daño le puede estar causando la falta de perdón? Si no es así, le invito para que haga un alto en el camino. Formúlese el interrogante. ¿Lo hizo? Ahora le invito a preguntarse: ¿Cuántas personas a su alrededor están en las prisiones del rencor, el odio y el resentimiento? Su existencia es un desastre. No disfrutan nada, en absoluto, porque todo cuando alcanzan— en el trabajo, en la iglesia o en la sociedad— se ve empañado por la rabia que carcome sus corazones.

Recuerdo el caso de un joven que odiaba a su padre desde la niñez. Por alguna razón estaba dolido y esas heridas, conforme pasaba el tiempo, se hacían más profundas. “Lo odio con todas mis fuerzas”, solía repetir y jamás prestó atención a quienes le llamaban a considerar que se trataba de su progenitor.

Un viernes en la noche, cuando el hombre regresaba a casa, sufrió un accidente. Un tracto camión arrolló el vehículo en que viajaba. En el funeral, el muchacho lloraba intensamente. Estaba inconsolable. “Jamás lo perdoné, ni le pedí perdón”, se lamentó cuando hablamos. ¡Tenía sobre sus hombros una pesada carga que se tornaba difícil de sobrellevar!

Medite en su situación. ¿Guarda rencor hacia su cónyuge? ¿Quizá no soporta a sus hijos por algún error que cometieron? Y ¿qué de sus padres? ¿Les tiene en estima o guarda alguna molestia hacia ellos?

Probablemente todo el cúmulo de molestia hacia personas cercanas es producto de malinterpretar las cosas o de una excesiva susceptibilidad. O tal vez es contra usted mismo que guarda resentimiento.

Cualquiera sea la situación, le invito a leer la siguiente la reflexión de un eminente conferencista cristiano de nuestro tiempo:

“La gente herida encontrará una ofensa donde no hay ninguna. Si usted sabe que no ha hecho nada malo, recuerde que no importa qué digan otros sobre usted, sino lo que usted crea sobre usted mismo. Puede disculparse por el dolor que sientan y tener compasión por su estado, pero no debe tomarlo como algo personal. Eso puede ser difícil incluso para una persona con una imagen saludable de sí misma, pero vale la pena el esfuerzo.” (John Maxwell. “Cómo ganarse a la gente”. Grupo Nelson Editores. 2012. EE.UU. Pg. 35)

Un paso clave para no vivir atados al rencor y el odio, es hacer un listado de aquellas personas por quienes sentimos molestia. Se sorprenderá al conocer que muchas veces, en el listado, aparecerán miembros de su familia.

El segundo paso, es pedir a Dios la capacidad de perdonarlos. Decídase a hacerlo. Recuerde lo que enseñó nuestro amado Salvador Jesucristo: “Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial. Pero si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre les perdonará a ustedes las suyas.” (Mateo 6:14, 15. NVI).

Cuando nos decidimos a perdonar, somos libres. Es un proceso maravilloso que nos permite ver la vida con otros ojos, pero además, nos ayuda a dejar a un lado la pesada carga que hemos arrastrado o quizá pesa sobre nuestros hombros. ¿Es fácil? Puede que no si lo intentamos en nuestras fuerzas. Si por el contrario buscamos la ayuda del Señor Jesús, Él nos ayudará. Hágalo por su bien, el de su familia y el de quienes le rodean.

A propósito, si no ha recibido a Jesús como su Señor y Salvador, le invito para que lo haga ahora mismo. Le aseguro que no solo emprenderá una nueva vida sino que, además, disfrutará cada instante de su existencia.

4.- Preguntas para el crecimiento personal y espiritual:

a.- ¿Guarda resentimiento hacia alguien? ¿Ese alguien es parte de su familia?

b.- ¿Ha meditado en el tremendo daño que produce el rencor?

c.- ¿Qué enseña hoy a su vida la enseñanza del Señor Jesús en Mateo 6:14, 15?

d.- ¿Resultó edificante para su vida leer la reflexión que sobre el perdón hace John Maxwell?

e.- ¿Qué propósito de perdón se hace el día de hoy?

Escrito por: Fernando Alexis Jiménez

Artículo Original: https://www.mensajerodelapalabra.com/site/?p=2150


Publicado en: Devocionales Diarios

Etiquetas: | |









Los artículos más leídos

familia, Biblia
Doce obligaciones de padres e hijos según la Biblia 2.2.- Que al término de la reunión del Grupo Familiar los participantes asuman que los padres, de acuerdo con la Biblia, tenemos [...]
Establezca sus propios modelos de oración (Lección 8 – Nivel 3) Usted se sorprendería si conociera la infinidad de ocasiones en la que nos escriben o abordan al final de una conferencia para pedir orientación sobre un [...]
Rompiendo ataduras espirituales para alcanzar sanidad interior Dios nos creó para que disfrutáramos una vida plena. Una existencia llena de dolor, angustia, desesperanza, sensación permanente de culpa no estaba en su [...]
El cristiano y las relaciones interpersonales (Lección 6 – NiveL 2) ¿Por qué dedicarle una Lección específicamente dirigida a abordar el tema de las relaciones interpersonales? Si te has formulado esta pregunta, la [...]
¿Cómo y por qué pedir en el Nombre del Señor Jesús? (Lección 5 – Nivel 1) Necesitaba un milagro. Que Dios le sanara de cáncer. Los médicos no le daban mayores esperanzas. Y fue lo que hizo Justine. Volvió su mirada a Jesucristo. [...]


Léanos en familiassolidas.comLéanos en altar-familiar.comLéanos en bosquejosparasermones.comLéanos en devocionales.comLéanos en guerraespiritual.orgLéanos en selecciondeestudiosbiblicos.orgLéanos en miiglesia.com

IBM-Anuncio

clic para cerrar