Busque acuerdos con su cónyuge para el manejo del dinero

Es necesario corregir hábitos dañinos en la relación conyugal

1.- Lectura Bíblica: 1 Corintios 13:4-6

2.- Versículos para memorizar:

“El amor es paciente y bondadoso. El amor no es celoso ni fanfarrón ni orgulloso ni ofensivo. No exige que las cosas se hagan a su manera. No se irrita ni lleva un registro de las ofensas recibidas. No se alegra de la injusticia sino que se alegra cuando la verdad triunfa.” (1 Corintios 13:4-6)

3.- Reflexión en la Palabra de Dios:

Si echamos una mirada a uno de los motivos de conflicto más recurrente en la relación conyugal, es el manejo del dinero. Aun cuando hay quienes consideran que es intrascendente, desencadena problemas. Puede que el esposo quiera invertir en determinado asunto, y la esposa no comparta su opinión. Es probable que surjan desavenencias que pueden agigantarse.

Un grupo de especialistas citados por la Agencia de Noticias Colprensa, anota que:

El mal manejo del dinero es un mal hábito que por lo general termina en quiebra y esta, generalmente, está correlacionada con la separación de la pareja. Lo ideal es tener un fondo común y un presupuesto que sea un faro que ayude a saber para dónde van. Que no haya exceso de individualismo: exigir, por ejemplo, que el otro pague muchas cuentas, se quede ilíquido, mientras su pareja tiene excedentes y se hace la de la vista gorda. Que los aportes vayan acorde con las posibilidades de cada uno. Y tener en cuenta que quien se queda en casa está haciendo un aporte supremamente importante, igual o mayor al que da el dinero.” ( Agencia Colprensa. 20/09/2015)

Sólo el amor, que se afianza cuando descubrimos lo valioso de nuestro cónyuge, pero que ayuda a alimentar una buena relación con Dios, puede salvar un matrimonio en crisis. Incluso cuando el motivo de tropiezo sea el manejo del dinero, que genera controversia al interior del hogar.

En la Biblia el apóstol Pablo hace acopio del valor que tienen actitudes como la paciencia, la bondad, la confianza en el cónyuge, la humildad, no guardar rencor y trabajar en la búsqueda de soluciones a los conflictos, entre otros aspectos, cuando el esposo y la esposa están gobernados por el amor.

El autor sagrado escribe: “El amor es paciente y bondadoso. El amor no es celoso ni fanfarrón ni orgulloso ni ofensivo. No exige que las cosas se hagan a su manera. No se irrita ni lleva un registro de las ofensas recibidas. No se alegra de la injusticia sino que se alegra cuando la verdad triunfa.” (1 Corintios 13:4-6)

Por último cabe mencionar un hábito que deteriora la relación de pareja, y que es esencial corregir: Discutir en público.

Además de mostrar que la relación matrimonial no anda bien, tener discusiones delante de familiares, amigos o desconocidos expone algo muy íntimo de los cónyuges y eso lesiona mucho la autoestima y la seguridad de cada uno.

Una pelea marital en público es el principio de un rompimiento más fuerte, se pierde el respeto del otro y genera cicatrices emocionales que son difíciles de curar.

Si algo debemos hacer, cuando hay diferencias de criterio— por fuertes que sean— es abordar el asunto en casa o cuando los dos se encuentren a solas, cara a cara.

La relación conyugal puede cambiar y crecer. Es posible en la medida en que se revisen errores y se corrijan. Con ayuda del Señor podemos lograrlo.

A propósito de Dios, ¿ya recibió a Jesús en su corazón como su único y suficiente Salvador? Hoy es el día para que lo haga. Prendidos de la mano del amado Maestro emprendemos el proceso de cambio y crecimiento personal, espiritual y familiar que tanto hemos anhelado. Decídase hoy por Jesús.

4.- Preguntas para el crecimiento personal y espiritual:

a.- ¿Qué expectativas tenía cuando contrajo matrimonio?

b.- ¿Cuáles de esas expectativas no se han cumplido todavía?

c.- ¿Podría enumerar los ingredientes que dan solidez a la relación de pareja?

d.- Si anhela que su cónyuge cambie, ¿ha dado usted el primer paso para cambiar?

e.- ¿Por qué razón resulta perjudicial descuidar al cónyuge?

f.- ¿De qué manera la relación marital se resiente cuando dejamos de lado a la pareja?

g.- ¿Qué papel juega en la relación conyugal una actitud de diálogo y la disposición de cambiar y mejorar?

h.- ¿Ha enfrentado conflictos con su cónyuge por el manejo de los recursos? ¿Resolvieron esas diferencias o persisten?

i.- ¿Se ponen de acuerdo como pareja para disciplinar a los hijos?

Escrito por: Fernando Alexis Jiménez

Artículo Original: https://www.mensajerodelapalabra.com/site/?p=7391


Publicado en: Devocionales Diarios

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