Procuremos las bendiciones de Dios para nuestra familia

Debemos procurar las bendiciones para nuestra familia

1.- Lectura Bíblica: Salmos 84:7; Salmos 25:3;

2.- Meditación familiar:

Una esposa me escribía desalentada por que el trabajo le estaba robando a su marido. Es cierto, tenían una buena situación económica y posición social, pero el distanciamiento con el marido y los hijos era evidente. Estaban a las puertas del divorcio. ¿Debería ser así? Por supuesto que no.

El autor y conferencista cristiano, Nick Vujucic, reflexiona que es “Es fácil quedar atrapados entre los retos cotidianos de vivir, en vencer los obstáculos, enfrentar circunstancias y sobrevivir básicamente, que corremos el riesgo de descuidar las relaciones amorosas, el crecimiento espiritual, una mayor comprensión del mundo y hasta nuestra salud a largo plazo.” (Nick Vujucic. “Un espíritu invencible”. Editorial Aguilar. 2013. Colombia. Pg. 226)

Superar las crisis familiares, que generalmente se producen cuando llegamos al nivel de resignación o estancamiento, es posible cuando reconocemos que tener una posición de “promedio” en la relación familiar no es para cristianos. Dios desea vamos más allá, que demos todo por nuestro hogar, y desea ayudarnos en el proceso de llegar a nuevas alturas (Lea Isaías 41:10).

Él no quiere que alberguemos temor sobre qué vendrá mañana con la familia ni que desmayemos en el proceso de identificar y aplicar correctivos si descubrimos que estamos cometiendo errores, ya que está con nosotros en todo momento. Si confiamos en Su ayuda divina, nos concede la fortaleza necesaria para dar pasos sólidos orientados a mejorar la relación de pareja y el interactuar con los hijos abriendo las puertas para que no nos miren como “seres” a quienes hay que temer, sino padres-amigos, en los que se puede confiar.

Ahora, ¿deseamos permanecer por encima del nivel “promedio” de la relación familiar? Sin duda que sí. Toda pareja lo anhela. Si es así, es necesario mantenernos fieles a Dios (Lea Juan 14:15, 21). ¿Por qué? Porqueguardar los mandamientos implica esforzarnos para la familia y velar por todos sus componentes. Ir a la Presencia de Dios a pelear las batallas por las bendiciones de lo alto tal como hizo Jacob en Peniel. (Lea Génesis 32:22-30)

Estos buenos propósitos comienzan a materializarse cuando hacemos un alto en el camino y evaluamos cómo anda la familia. Tanto el cónyuge como los hijos constituyen para cada uno de nosotros una enorme responsabilidad. Tomar tiempo para hacer ese examen, previo a aplicar cambios, es muy importante.

¿Cómo debería ser el hogar de un cristiano? La respuesta se resume en una sola palabra: victorioso. ¿La razón? Si Dios gobierna el hogar, todo apunta a marchar bien, a superar los obstáculos que salen al paso. El rey David enseñó que confiar en Dios en todas las áreas, laboral, familiar y personal, nos lleva siempre a nuevos niveles: “Van de poder en poder, cada uno de ellos comparece ante Dios en Sion.” (Salmos 84:7. La Biblia de Las Américas) , y también leemos que “Ciertamente ninguno de los que esperan en ti será avergonzado; sean avergonzados los que sin causa se rebelan.” (Salmos 25:3. La Biblia de Las Américas)

¿Debemos conformarnos a ser una familia como tantas otras, donde reina la falta de perdón, los enfrentamientos y las tensiones? Por supuesto que no. Es tiempo de batallar por la familia, de alcanzar bendiciones, de llegar a nuevos niveles, de encontrarle sentido a la vida, de hallar placentero cada instante de nuestra existencia.

Sino le ha abierto las puertas de su corazón al Señor Jesucristo, hoy es el día para que tome esa decisión. Puedo asegurarle que no se arrepentirá porque cuando Jesús mora en nuestro corazón, experimentamos cambio progresivo y radical.

3.- Oración familiar:

“Amado Dios y Padre de los cielos, gracias por este nuevo día y por ayudarnos comprender que la familia es una bendición tuya para nuestra vida y que es, tomados de tu mano, como diariamente experimentamos crecimiento en la relación con el cónyuge y con los hijos. Sometemos nuestro día en tus manos. Amén”

4.- Una Meta familiar para hoy:

Pediré a Dios que me guíe para brindar un adecuado tramo a mi familia, procurando mejorar cada día.

Escrito por: Fernando Alexis Jiménez

Artículo Original: http://www.mensajerodelapalabra.com/site/?p=1478


Publicado en: Altar Familiar

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