Mida las reacciones con su familia

Es imperativo medir la forma como reaccionamos con el cónyuge y los hijos

1. Lectura Bíblica: Lucas 9:51-55

2. Meditación familiar:

Sí, era uno de los líderes de jóvenes más competentes, dinámicos y creativos que he conocido. Guillermo era esa clase de líder cristiano que muchos desean ser. Llegó bastante agitado un sábado al caer la tarde, justo cuando nos aprestábamos a iniciar un servicio juvenil en la Iglesia. “Dañé un auto con el casco protector”, me dijo, sin más. “Reconozco que fue una locura, pero no me explico por qué reaccioné así”, explicó.

Venía algo apurado para el templo, en su pequeña motocicleta, cuando alguien le cerró el paso con su auto, en una avenida transitada. Logró arrimarse a la orilla. El conductor del vehículo también se detuvo. Guillermo, sin pensarlo dos veces, gritó unas cuantas palabrotas y se fue contra el carro con su caso. Golpeó varias veces. Le hizo abolladuras en varias partes. Reparar los daños costaba alrededor de 300 dólares…

Lucía, una joven esposa, me refirió su reacción cuando sospechó que su esposo le era infiel. Y lo sospechó porque halló varios registros de llamadas en el teléfono celular de él. Simplemente decía: “Sandy”. Y ella dedujo que era la amante. ¿Qué hizo? Le destrozó la ropa, toda, con unas tijeras.

Días después comprobó que Sandy era veinte años mayor que su marido, que atravesaba por una situación difícil debido a una adicción oculta al alcohol y que, cada vez que llamaba a su joven esposo, era para pedirle oración procurando fortaleza del Señor Jesús para vencer la tentación de beber…

¿Reaccionó airadamente, sin pensarlo, alguna vez? ¿Causó daño u ofendió a alguien? Todos lo hemos hecho. Muchas veces sin intención de dañar a nadie, pero hemos reaccionado, y esas reacciones fueron insensatas. Cuando caímos en cuenta, ya era tarde.

Cristo comprende estas manifestaciones de nuestro temperamento sin control. Le refiero una escena que describe el evangelista Lucas: “Cuando ya se acercaba el tiempo en que Jesús había de subir al cielo, emprendió con valor su viaje a Jerusalén. Envió por delante mensajeros, que fueron a una aldea de Samaria para conseguirle alojamiento; pero los samaritanos no quisieron recibirlo, porque se daban cuenta de que se dirigía a Jerusalén. Cuando sus discípulos Santiago y Juan vieron esto, le dijeron: — Señor, ¿quieres que ordenemos que baje fuego del cielo, y que acabe con ellos? Pero Jesús se volvió y los reprendió. Luego se fueron a otra aldea.” (Lucas 9:51-55. Versión Popular)

Todos alguna vez, cuando no compartimos algo, deseamos vengarnos y actuamos insensatamente hacia alguien. Procuramos pagarle con la misma moneda. Una reacción sin medir las consecuencias. Y luego el arrepentimiento, cuando no había mucho qué hacer.

Tal vez ha herido a su cónyuge o a sus hijos. Está dañando su familia por no saber controlarse. O quizá levantando una enorme barrera en sus relaciones con otras personas. Pero hoy es el día de hacer un alto en el camino.

El Señor Jesús conoce nuestras emociones sin control. Y desea ayudarnos en el proceso de ser transformados. Basta que nos sometamos a Él. Nos permitirá tomar control, medir cuidadosamente lo que vamos a hacer, no causar daño a otros con nuestra forma de responder ante lo que consideramos una provocación.

Es tiempo de cambiar, de dejar atrás ese temperamento desenfrenado que nos ha causado tantos dolores de cabeza. No será fácil vencer en nuestras fuerzas, pero sí con ayuda de Dios. Le invito para que tome la decisión de cambiar. Ábrale las puertas de su corazón a Jesucristo. No se arrepentirá. Él desea ayudarnos en el proceso de cambio y crecimiento personal y espiritual.

3. Oración familiar:

“Amado Dios y Padre celestial, como familia reconocemos que nos dejamos llevar por los impulsos con mucha frecuencia. Reaccionamos airadamente o movidos por las emociones, y tales reacciones han traído perjuicio a nuestro hogar. Hoy reconocemos que fallamos. Te pedimos que nos concedas el poder para cambiar. Sometemos en tus manos ese proceso de transformación en nuestro mundo interior que tanto hemos anhelado. Amén”

4. Una Meta familiar para hoy:

Con ayuda de Dios evaluaré y corregiré mis reacciones a nivel familiar

Escrito por: Fernando Alexis Jiménez

Artículo Original: http://www.mensajerodelapalabra.com/site/?p=421


Publicado en: Altar Familiar

Etiquetas: |




Inscríbase y reciba información semanal sobre novedades de nuestro Portal:

Agrega también a tus familiares y amigo para que reciban la palabra.







Los artículos más leídos

navidad
Cómo realizar la Novena Cristiana de Navidad Unos están a favor de adornar la casa con motivos alusivos a la navidad, reunirse en torno al pesebre, recordar el milagro de la redención y concluir un [...]
El Sermón Temático ¿Cómo se elabora? (Lección 7) Llegamos al tercer sistema de exposición de la Palabra de Dios: el Sermón Temático. Como su nombre lo indica, este género de predicación gira en torno a [...]
Rompiendo ataduras espirituales para alcanzar sanidad interior Dios nos creó para que disfrutáramos una vida plena. Una existencia llena de dolor, angustia, desesperanza, sensación permanente de culpa no estaba en su [...]
¿Cómo anda nuestra vida familiar? “Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino [...]
Restaure el altar de Dios en su vida El hombre necesita hoy más que nunca reedificar el altar de Dios, que es un lugar de encuentro con nuestro Hacedor. Lamentable muchas personas e incluso, [...]


Léanos en familiassolidas.comLéanos en altar-familiar.comLéanos en bosquejosparasermones.comLéanos en devocionales.comLéanos en guerraespiritual.orgLéanos en selecciondeestudiosbiblicos.orgLéanos en miiglesia.com
clic para cerrar