¿Está tratando de convencer a Dios por un milagro?

A Dos no lo convence nuestra vana palabrería al orar

1.- Lectura Bíblica: Mateo 6:5-8

2.- Versículo para memorizar:

“Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.” (Mateo 6: 8)

3.- Reflexión en la Palabra de Dios:

Roberto argumentó que Dios no escuchaba sus oraciones y, literalmente, no volvió a hacerlo.

Pareciera que Dios se olvidó de mí”, sentenció como sustento para no seguir clamando.

Algunas de sus peticiones –dijo— jamás habían tenido eco. “Mis oraciones no pasaban del techo de la casa”, se quejó.

Él no es el único. Posiblemente usted se encuentra en una situación similar. Considera que no vale la pena seguir orando. ¿Le ha ocurrido alguna vez? Lo embargó el desánimo y quizá la frustración.

¿Por qué no reciben respuesta nuestras oraciones. Hay varios factores.

Uno de ellos radica en la mucha palabrería cuando oramos. Mi pregunta es: ¿Dios necesita que le convenzamos para que obre un milagro? Sin duda que no.

La llave para obtener la manifestación milagrosa, parte de nuestras oraciones. ¿Cómo deben ser? Específicas. Al Señor no lo presionamos con palabras bonitas ni tampoco dando muchos rodeos para pedir algo.

Jesús, nuestro amado Salvador, lo enseñó de manera contundente y clara: “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.” (Mateo 6: 8)

La vana palabrería era propia de los religiosos de la época y también de los gentiles que así lo hacían con sus dioses y al comenzar a reconocer al Dios del cielo, creían que el ritualismo y el hablar y hablar haría que las cosas sucedieran.

Cuando tomamos conciencia de la poderosa enseñanza que encierra este pasaje, sin duda nos vemos avocados a revisar qué tipo oraciones elevamos delante del Señor.

Dios nos ama, atiende nuestro clamor, pero como Padre amoroso espera que seamos directos, puntuales. Hablar y hablar no lleva más que a un desgaste personal.

Dios está atento a la disposición del corazón, no a lo mucho que le decimos en procura de algo en particular.

Si no ha recibido a Jesús como su Señor y Salvador, hoy es el día para que lo haga. Puedo asegurarle que no se arrepentirá.

4.- Preguntas para el crecimiento personal y espiritual:

a.- ¿Utiliza la repetición de muchas palabras cuando ora?

b.- ¿Por qué la vana palabrería no recibe respuesta?

c.- ¿Cómo cree deben ser sus oraciones en lo sucesivo?

d.- Una meta: decirle a Dios en oración las cosas tal como las sentimos, sin adornos

Escrito por: Fernando Alexis Jiménez

Artículo Original: http://www.mensajerodelapalabra.com/site/?p=7543


Publicado en: Devocionales Diarios

Etiquetas: | | |




Inscríbase y reciba información semanal sobre novedades de nuestro Portal:







Los artículos más leídos

navidad
Cómo realizar la Novena Cristiana de Navidad Unos están a favor de adornar la casa con motivos alusivos a la navidad, reunirse en torno al pesebre, recordar el milagro de la redención y concluir un [...]
El Sermón Temático ¿Cómo se elabora? (Lección 7) Llegamos al tercer sistema de exposición de la Palabra de Dios: el Sermón Temático. Como su nombre lo indica, este género de predicación gira en torno a [...]
felicidad,
Un encuentro con Dios que produce transformación Cuando tenemos un encuentro con Dios, nuestra vida experimenta transformación. Los hombres y mujeres descritos en la Biblia, que tuvieron un encuentro con el [...]
El cristiano y las relaciones interpersonales (Lección 6 – NiveL 2) ¿Por qué dedicarle una Lección específicamente dirigida a abordar el tema de las relaciones interpersonales? Si te has formulado esta pregunta, la [...]
Hay un propósito de Dios para su vida Infinidad de personas en todo el mundo no encuentra hoy sentido a su existencia. Pasan los días sin pena ni gloria, lo que torna tortuosa su existencia. [...]


Léanos en familiassolidas.comLéanos en altar-familiar.comLéanos en bosquejosparasermones.comLéanos en devocionales.comLéanos en guerraespiritual.orgLéanos en selecciondeestudiosbiblicos.orgLéanos en miiglesia.com
clic para cerrar